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  • La Morena

    La Morena es un proyecto que traslada su esencia desde Tarifa al barrio de Chamartín , en Madrid. Aquí, la cocina mediterránea se fusiona con influencias latinoamericanas y asiáticas , creando un punto de encuentro gastronómico único. Algunos de los platos que más nos han gustado son el saam de cazón en adobo , el atún con crema de ají y el arroz de campo y mar. Su carta se divide en cinco etapas: para compartir, pasión por el atún, del mar, de la tierra y momento dulce, y podemos asegurarte que te va a costar decidir entre todas sus tentadoras alternativas. Nuestra opción, como siempre, es que os dejéis aconsejar por el personal. El precio medio de este restaurante ronda los 50€ por persona. Puedes reservar a través de su web: ( https://lamorenamadrid.com/ ). Metro cercano: Plaza de Castilla.

  • Las etiquetas de los alimentos

    Las etiquetas de los alimentos proporcionan una información nutricional muy valiosa que podemos consultar antes de adquirir un producto, ayudándonos a tomar decisiones informadas. Básicamente, nos permiten conocer exactamente qué nutrientes estamos consumiendo y en qué cantidad. En ocasiones, basta con leer las etiquetas para identificar la publicidad engañosa destacada en los envases. Normas de etiquetado de los alimentos La Unión Europea (UE) exige que los productos alimenticios vendidos contengan, al menos, la siguiente información: Lista completa de ingredientes , incluidos los aditivos, ordenados, de forma decreciente, según su cantidad en el producto. Es decir, los ingredientes que aparecen primero en la lista son los que están presentes en mayor cantidad . Cantidad de algunos ingredientes que lo requieran. Fecha de consumo preferente o de caducidad. Información sobre los alérgenos . Condiciones de conservación y/o utilización, que indican cómo mantener el producto en las mejores condiciones. País de origen . Información nutricional . Etiqueta alimentaria con lista de ingredientes y la información nutricional. Información nutricional de los alimentos En la UE, los productos alimenticios deben incluir información sobre su contenido energético y su contenido nutricional, como la cantidad de grasas, grasas saturadas, hidratos de carbono, azúcares, proteínas y sal. Por supuesto, hay productos que no requieren etiquetado nutricional, como los alimentos sin procesar o aquellos que contienen un solo ingrediente o una sola categoría de ingredientes: por ejemplo, las frutas y hortalizas, la mantequilla o los lácteos sin ingredientes adicionales. Información nutricional de un paquete de legumbre. ¿Para qué nos puede servir esa información? Las etiquetas de los alimentos son una herramienta muy útil para el consumidor, ya que nos ayudan a: Mantener una alimentación más saludable , eligiendo productos con menos azúcar, sal o grasa, por ejemplo, y evitando los alimentos hipercalóricos o ultraprocesados. Realizar compras responsables , seleccionando productos locales, con impacto social positivo o más respetuosos con el bienestar animal. Evitar ingredientes que puedan causar alergias o intolerancias, como el gluten, al identificar su presencia en la lista de ingredientes. Tomar decisiones informadas , como elegir productos de cierta procedencia o más naturales. Bebida de zumo de frutas, con solo un 20 % de zumo de frutas. ¿En qué debemos fijarnos para seguir una alimentación saludable? Algunos de los aspectos clave a tener en cuenta al comprar alimentos para seguir una alimentación más saludable son los siguientes: Calorías . Para no superar excesivamente las calorías que consumimos a diario. Azúcar . Es recomendable evitar alimentos con muchos azúcares añadidos. Si en la lista de ingredientes aparece el azúcar o sus sinónimos (miel, sirope, dextrosa...) significa que este se ha añadido; es decir, no es el azúcar natural que puede formar parte de algunos ingredientes. Ingredientes de unos bombones, cuyo primer ingrediente es el azúcar. Grasas , especialmente las grasas saturadas y las grasas trans, que contribuyen al aumento de los niveles de colesterol, incrementando el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares. Las grasas saturadas están presentes en alimentos como la mantequilla, la carne, los embutidos, la leche entera y en aceites como el de palma o coco. Las grasas trans se encuentran en productos ultraprocesados como pizzas, tartas y dulces comerciales, aperitivos de bolsa o comidas preparadas. Sal . El exceso de sal en la dieta favorece la hipertensión arterial. Número y tipo de ingredientes . Por regla general, los productos más saludables suelen contener ingredientes naturales y menor cantidad de ingredientes en su composición; como regla general, cuántos menos ingredientes tiene un producto más sano es . ¡Increíble el número de ingredientes de este bizcocho de chocolate! Orden y proporción en la que aparecen los ingredientes. Por ejemplo, si queremos evitar algún alérgeno o reducir el consumo de azúcar o de grasas saturadas, conviene consultar el orden y la cantidad de esos ingredientes en la etiqueta. Paté de hígado de cerdo, con un 28 % de hígado de cerdo.

  • Falafel de garbanzos

    El falafel es una especie de croqueta de garbanzos muy popular en los países de Oriente Medio y el Magreb, y es uno de los platos más conocidos y extendidos de la comida árabe . Lo hemos probado en diversos países, en puestos callejeros y en restaurantes, y en cada sitio tiene un toque especial, ya que la combinación de especias o hierbas aromáticas que lleva marca la diferencia. Pero la característica común es que es un plato delicioso, apto para  personas vegetarianas y veganas . También se puede preparar con otras legumbres , como lentejas o alubias, aunque el falafel de garbanzos es el más típico. Esta receta es muy fácil, ya que basta con triturar y mezclar todos los ingredientes. Además, la masa congela muy bien, por lo que se puede preparar más cantidad y congelar una parte para usarla más adelante. Ingredientes: 250-300 g de garbanzos. 1 di ente de ajo. Media cebolleta. 1 cucharada de comino. 1 cucharada de sal. Zumo de medio limón. Albahaca, cilantro, menta y perejil al gusto (al menos 4/5 tallitos de cada). 1 cucharada de tahini. Harina de garbanzo. Aceite de girasol para freír. Paso 1: Preparamos la masa Dejamos los garbanzos en remojo el día anterior para que se ablanden. Al día siguiente, los escurrimos bien o los ponemos en papel de cocina para que suelten toda el agua. Luego, los trituramos en una batidora o robot de cocina con el resto de ingredientes, pero sin pasarnos: no debe convertirse en un puré. Dejamos reposar la masa durante al menos una hora para que se integren bien todos los sabores. Si la masa queda excesivamente blanda podemos añadir un poco de harina de garbanzo para darle mayor consistencia y formar bien los falafel. Aunque utilizando dos cucharitas (como se ve en las imágenes) se forman perfectamente. Paso 2: Cocinamos los falafel Formamos pequeñas bolitas redondas o alargadas con la masa y las freímos en aceite de girasol hasta que estén doradas por fuera. Las vamos colocando sobre papel absorbente, ¡y a zampar! Están deliciosos acompañados de lechuga, tomate y cebolleta picada, además de una salsa de yogur. Nosotros los solemos utilizar para rellenar pan de pita o tortitas de maíz o trigo. ¡Riquísimos! Consejos: Para hacer falafel no se pueden utilizar garbanzos cocidos; deben ser garbanzos hidratados. Los falafel también se pueden cocinar al horno, en lugar de freírlos. Se puede congelar tanto la masa como las bolas de falafel ya formadas.

  • Farah

    Este restaurante, enfocado en la cocina del Mediterráneo Oriental, se autodefine como una casa de comidas que incorpora platos clásicos y creaciones modernas. Farah es un pequeño local cálido, alegre y acogedor . La carta ofrece 6 platos principales, 6 acompañamientos y 4 postres y no os negaremos que a nosotros nos costó mucho elegir, aunque esa siempre es una buena excusa para volver y probar lo que nos faltó. Decidimos probar el trio de dips (que se pueden pedir en formato de media ración) - labneh, baba ganoush y muhammara -, además del fatteh de berenjena y el kebab de cordero. La verdad es que no sabríamos decir qué nos gustó más porque todo estaba realmente espectacular. A los postres llegamos un poco llenos, por lo que solo nos aventuramos a probar el helado de pistacho, pero he de decir que pudimos ver el knafé (un plato de kataifi con queso, pistachos y sirope de azahar) y nos quedamos con mucha envidia de no haberlo podido probar... ¡tenía un pintón!. El precio medio ronda los 30-35 €. Puedes reservar a través de su web: ( https://www.restaurantefarah.com/reservas ). Metros cercanos: La Latina, Antón Martín, Puerta de Toledo.

  • Callos de Paca: Zampando con Paulino

    Ingredientes: 1 kg de callos. 500 g de patas de ternera. 250 g de morro de ternera. 2 unidades de huesos de codillo (unos 200 gramos). 1 morcilla (unos 80 gramos). 1-2 chorizos (unos 150 gramos). 100 gramos de cebolla. 50 g de pimiento rojo. 50 g de pimiento verde. 2 dientes de ajo (unos 10 gramos). 60-80 mL de aceite de oliva. 1-2 unidades de guindilla seca (según gustos). 1 cucharada de harina. 1 cucharadita de pimentón dulce (unos 8 gramos). Media cucharadita de pimentón picante. 100 gramos de tomate frito. Paso 1: Limpiamos y blanqueamos los callos Dejamos la noche anterior los callos cortados, junto con la pata y el morro, con agua, sal gorda y vinagre. Al día siguiente lo lavamos todo en un fregadero con abundante agua. Una vez lavado, lo pasamos a una olla y lo cubrimos bien con agua fría. Añadimos entonces los huesos de jamón ibérico. Esperamos a que rompa a hervir el agua y dejamos los callos cociendo durante 15 minutos. Pasado ese tiempo, retiramos el agua; es lo que se conoce como "blanquear" los callos. Paso 2: Cocinamos los callos Colamos los callos, la pata, el morro y el hueso y los ponemos en la olla de nuevo con agua hirviendo. En ese momento añadimos la morcilla, el chorizo y la guindilla. Tapamos la olla y los dejamos unas 3 horas y media a 4 horas, según sea la dureza de los callos, o 1 hora y media en olla exprés (desde que coge presión). Si usamos una olla normal, conviene retirar la morcilla a las 2 horas y medias de cocción para que no se rompa. Paso 3: Preparamos el sofrito Mientras se cuecen los callos, cocinamos el sofrito. En una sartén con un chorrito de aceite ponemos, la cebolla, el ajo y el pimiento verde y rojo, todo bien picadito. Cuándo esté bien pochado, sacamos las verduras a un plato. Recogemos un poco de la grasa que hay en la olla de los callos (la que van soltando el chorizo y morcilla) y la añadimos al aceite que ha quedado en la sartén. Como seguramente hayamos cogido un poco de caldo al retirar la grasa de los callos, lo ponemos al fuego para que se evapore el caldo y mantengamos solo la grasa. Usamos ese extra de aceite y grasa para hacer un roux con harina; es decir, en el aceite y grasa caliente echa mos la harina y la dejamos unos 5-10 minutos, mientras vamos removiendo con una varilla. Una vez tostada la harina, añadimos el pimentón dulce y picante y lo dejamos solo unos 2 minutos, para evitar que se queme. Después, ligamos el roux con parte del caldo de los callos (unos 200-300 mL) y lo añadimos a la olla junto con los callos cocinados. Paso 3: Terminamos la cocción Finalmente, añadimos el tomate frito y el sofrito de la verduras (con la cebolla y pimientos) y lo dejamos cocinar durante 20-30 minutos adicionales para que se homogenicen todos los sabores. Retiramos los huesos (tanto de la patas de ternera como del jamón) y dejamos enfriar los callos, a ser posible en agua fría para acelerar el enfriamiento (idealmente se dejan reposar una noche entera). Y ¡listos! Aunque es conveniente comer los callos un día después de prepararlos. Consejo de Paulino: los callos se coagulan por la gelatina al enfriarse, así que si se quieren congelar se deben extender en una bandeja y cuando ya estén fríos (y sólidos) se cortan para dividirlos en raciones individuales, se envuelven en film y se congelan. Callos de Paca del chef Paulino Ramos

  • Berenjenas rellenas

    Las berenjenas rellenas son un plato que, además de estar realmente rico, es muy sencillo de preparar. En esta receta, las vamos a rellenar con una mezcla de carne picada y pisto, junto con la propia carne de las berenjenas. ¡La mezcla de verdura, carne y queso es deliciosa! Su  sabor y cremosidad gustan a todos. Es un plato que también podéis preparar aprovechando esos restos que os hayan quedado de verduras rehogadas, pisto o verduras asadas. Ingredientes: 2 berenjenas. 500 g de carne picada. 8-10 cucharadas de pisto. 200 g de queso rallado. Sal. Paso 1: Cocinamos las berenjenas Lavamos las berenjenas y las cortamos por la mitad. Con un cuchillo hacemos varios cortes en la carne, sin llegar a la piel. Las cocinamos al vapor hasta que estén blanditas. Después, con una cuchara vamos vaciándolas. Picamos la carne con un chuchillo y la colocamos en un bol. Paso 2: Preparamos el relleno En el bol, mezclamos la carne de la berenjena, la carne picada, el pisto y una pizca de sal. También podemos sustituir el pisto por unas verduras rehogadas. Paso 3: Rellenamos las berenjenas Vamos rellenando la piel de las berenjenas con la mezcla que hemos preparado en el paso anterior. Las llenamos bien y las cubrimos con queso rallado. Ahora solo queda hornear las berenjenas a 180 grados hasta que el queso se funda y se tueste (unos 20 minutos). ¡A disfrutar, zampones! Consejos: También podéis cocinar las berenjenas al horno en vez de hacerlas al vapor; el procedimiento sería el mismo: cortarlas por la mitad e introducirlas en el horno a 200 ºC durante unos 25 minutos, hasta que la carne esté bien blandita. También podemos añadir un poco de bechamel sobre el relleno, antes de la capa de queso rallado.

  • Tatema

    Este restaurante, situado a escasos metros de la vibrante plaza de Lavapiés , recibe su nombre de una técnica de cocina mexicana: tatemar , un método que consiste en asar alimentos directamente sobre las brasas. Bajo su lema "amor por la brasa", defienden una cocina viajera e innovadora . Su carta es muy atractiva y cuenta con alternativas perfectas para quienes buscan probar cuantos más platos, mejor: opciones a compartir en raciones, medias raciones ¡y hasta 1/3 de ración en algunos casos! Los imprescindibles: Algunos de sus platos han conseguido ya agenciarse un club de fans (al que, por supuesto, estamos inscritos). No podéis perderos la mazorca tatemada con polvo de palomitas, el brócoli frito ni el arroz en cazuela de barro. Eso sí, dejad hueco para el postre porque están espectaculares. Personalmente, el brioche con dulce de leche nos encantó. Por último, también os recomendamos probar alguno de sus cócteles que, para terminar de rematar, son también muy buenos. El precio medio de este restaurante ronda los 30-40€. Puedes reservar a través de su web: ( https://tatemamadrid.com/ ). Metro cercano: Lavapiés.

  • Alimentación saludable. ¿En qué consiste?

    Una alimentación saludable y equilibrada es aquella que proporciona los nutrientes y la energía necesarios para el buen funcionamiento de nuestro cuerpo y que, además, contribuye a prevenir enfermedades como la diabetes o las enfermedades cardiovasculares. Es importante destacar que las necesidades energéticas y nutricionales de cada persona va rían . No todos necesitamos la misma cantidad de energía, ya que esta depende de factores como la edad, el sexo y el nivel de actividad física. Sin embargo, existen algunas consideraciones generales que son fundamentales para mantener una dieta equilibrada. Recomendaciones para seguir una dieta saludable En los últimos años, nuestra alimentación ha experimentado cambios significativos. En general, consumimos más productos hipercalóricos, con alto contenido de azúcar, grasas y sal, y los alimentos ultraprocesados han ganado protagonismo también en nuestra dieta. Para mejorar nuestra alimentación y llevar una dieta más saludable, podemos seguir estas recomendaciones básicas : Aumentar el consumo de frutas y verduras. Se recomienda comer unas cinco porciones de frutas y verduras al día (aproximadamente 400 gramos), lo que asegura también una ingesta adecuada de fibra alimentaria . Consumir legumbres de forma regular , ya que poseen un alto contenido de proteínas, minerales como el hierro, y vitaminas. Esto hace de las legumbres un alimento muy recomendado para las personas vegetarianas y veganas. Además, son ricas en fibra y bajas en grasa, y no contienen gluten. Incorporar frutos secos y cereales integrales en la dieta semanal. Los frutos secos son ricos en proteínas, minerales (como el potasio, el calcio o el magnesio), vitaminas y fibra. También contienen grasas insaturadas y ácidos grasos omega 3, beneficiosos para la salud cardiovascular. Los cereales integrales también aportan fibra, minerales, vitaminas, y otros nutrientes esenciales. No abusar del consumo de azúcares libres que se añaden a los alimentos o a las bebidas, así como de los presentes en la miel y los zumos. No deberían superar el 10 % (el 5% idealmente) de la ingesta calórica total. Reducir el consumo de grasas . La grasas no deberían representar más del 30 % de nuestra ingesta calórica diaria. Es preferible optar por grasas no saturadas en lugar de saturadas o trans, especialmente las industriales. De hecho, el consumo de grasas trans industriales debe evitarse en la medida de lo posible. Disminuir el consumo de sal . Se recomienda no tomar más de una cucharadita de sal al día. Es importante recordar que muchos alimentos procesados contienen altos niveles de sal. Cómo diseñar un menú semanal saludable Para diseñar un menú saludable, debemos incorporar alimentos que nos aporten todos los nutrientes que necesitamos: proteínas, hidratos de carbono, grasas, vitaminas, minerales y agua. Y debemos tener en cuenta las recomendaciones que hemos visto en el apartado anterior. Para ello, a lo largo de la semana, incluiremos: Unos dos platos de verdura al día. Es interesante añadir alguna ensalada con vegetales crudos. Unas 2 piezas de fruta al día o más. Introducir una selección variada, que incluya cítricos u alguna otra fruta rica en vitamina C. 2 a 4 platos de legumbres a la semana. 5-8 platos ricos en hidratos de carbono que incluyan pasta, arroz o quinoa. Es recomendable, además, comer pan y cereales casi todos los días. 6-9 platos ricos en proteínas con pollo, huevos o pescado. El consumo de carne roja se debe limitar a una vez por semana. Los pescados, y especialmente el pescado azul, son ricos en ácidos grasos poliinsaturados omega-3. Frutos secos : unas 3-5 veces por semana. Se pueden incorporar, por ejemplo, en los cereales para desayunar o en las ensaladas. También podemos preparar barritas de cereales caseras. Productos lácteos : como leche, yogur natural o kéfir. Se deben tomar todos los días, aunque la cantidad aconsejable varía según la edad. Los desnatados o semidesnatados pueden ser recomendables, según los casos, por su menor contenido energético, en ácidos grasos saturados y en colesterol. Aceite de oliva para cocinar o para aliñar, preferiblemente virgen extra. No olvides tomar entre 1 a 2 litros de agua al día. También hay que tener en cuenta que el menú sea lo más variado posible . Podéis seguir estas recomendaciones básicas para cada comida del día: DESAYUNOS Alternad cereales, tostadas con tomate o huevos revueltos, yogur con cereales y frutos secos, y algún dulce casero. Incluid café o té, según gustos. COMIDAS Incluid legumbres 2 días por semana (cocido, lentejas con chorizo, ensalada de alubias...); pasta o arroz en 2-3 comidas (paella, arroz blanco, fideuá, pasta con tomate y chorizo, ensalada de pasta, etc.); pollo, huevo o pescado en 3-5 comidas (pollo guisado, tortilla o huevos rellenos, pescado al horno o a la plancha...); y verduras o ensaladas al menos en 5 comidas (ensaladas o verduras salteadas, rehogadas, o guisadas con legumbres). Se puede sustituir el pescado o el pollo por un plato de carne de vaca una vez por semana. CENAS Añadid 5 platos de verdura y 2-4 de pollo, pescado o huevos. Y completad con arroz, pasta, quinoa o patatas. No olvidéis incluir alguna fruta en casi todas las comidas y cenas de la semana, y acompañad varias comidas de pan, preferiblemente integral. Desayuno saludable Aquí os mostramos un ejemplo de menú semanal para que os sirva de modelo. Desayuno Comida Cena Lunes Leche. Tostada con tomate y aceite. Filete de pollo empanado con ensalada de espinacas. Empanada de atún. Martes Yogur con cereales, fresas y frutos secos. Lentejas. Lubina al horno. Pita de falafel con salsa de yogur y ensalada. Miércoles Leche. Pan de plátano casero. Fideuá de sepia. Coliflor en tempura con salsa de satay y arroz. Jueves Tostada con queso fresco y zumo de naranja. Pasta con pesto y guanciale. Judías verdes rehogadas. Tortilla de patata. Viernes Yogur con cereales y ciruelas. Brócoli salteado. Huevos rotos con jamón. Berenjenas con miel, queso feta y humus. Sábado Leche. Bruschetta al pomodoro. Coliflor salteada con chipirones y panceta. Boquerones fritos con ensalada. Domingo Tortitas con chocolate negro. Gyozas de gambón y verduras. Ensalada de naranja. Revuelto de setas.

  • Bizcocho de plátano

    Este bizcocho es facilísimo de preparar; solo hay que mezclar los ingredientes y hornear. Además, es ideal para aprovechar esos plátanos que se han quedado muy maduros y nadie quiere comerse. ¡En el bizcocho seguro que se los zampan bien rápido! Ingredientes: 3 o 4 plátanos. 80 gramos de mantequilla. 1 huevo. 200 gramos de harina. 80 gramos de chocolate negro o de pepitas de chocolate. 1 cucharada de vainilla. 1 cucharada de levadura. Paso 1: Preparamos la mezcla Aplastamos los plátanos con un tenedor hasta obtener una especie de puré. En otro recipiente, derretimos la mantequilla en el microondas y la mezclamos con el puré de plátanos. Después, agregamos el huevo y la esencia de vainilla, y mezclamos bien. Con ayuda de un colador, vamos tamizando la harina y la levadura sobre la mezcla anterior. Cuando la incorporemos toda, batimos la masa con unas varillas eléctricas hasta obtener una masa homogénea. Por último, añadimos las pepitas de chocolate y removemos con una espátula. Paso 2: Horneamos el bizcocho Vertemos la mezcla en un molde alargado y lo introducimos en el horno precalentado a 180 ºC. Lo dejamos unos 45-50 minutos. Para saber si está listo, introducimos un cuchillo: debe salir limpio, sin restos de masa. Consejo: si os gusta, también podéis añadir nueces picadas o un toque de canela, para darle un sabor extra.

  • Bunny Chao

    Este restaurante se encuentra a unos pasos del metro de Antón Martín. Se trata de un local muy chiquitito, con una mesa comunal y unas 4 o 5 mesitas adicionales. No admiten reservas por lo que, si vas en fin de semana, es habitual ver una cola de gente esperando en la puerta. Su cocina se autodefine como street food asiática y entre sus platos encontramos sabores y elaboraciones procedentes de países como Tailandia, India o Indonesia. Cuentan con una carta muy reducida, con tan solo 7 platos y un postre, por lo que si vais 3 o 4 personas (y si sois bien zampones como nosotros) tendréis la oportunidad de probar todos sus platos. La verdad es que todos merecen la pena, pero si tenéis que elegir, nuestros favoritos fueron, sin duda, la ensalada fresca de ternera ( strip club beef salad ) y el curry verde de pollo . Además, nos enamoraron dos fuera de cartas que probamos cuando estuvimos: unos udon con setas (espectaculares) y un pani puri relleno igualmente delicioso. Lo mejor de todo es que, además de tener una oferta gastronómica de lo más atractiva, puedes salir a cenar sin dejarte el sueldo del mes. Con unos platos de lo más económicos, el precio por persona ronda los 25€. Metros cercanos: Antón Martín, Tirso de Molina.

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